Letras de otras canciones


Aromito
(Zamba de Mario Esteban)

Con el agua
de la acequia el tiempo viene
y ante el aromo,
en su perfume, se detiene.

Una zamba
canta el sol para que bailen
cientos de soles,
los del aromo, con el aire.

Aromito,
amarilleando el viento,
a una niña tu caricia le regalarás.
quien la cruce en tu vereda
se ha e enamorar.


De la siesta
la canción quedó cautiva.
Ante el aromo es del silencio
fugitiva.

Por las noches,
cuando duermen los colores,
constelaciones
pinta el aromo con sus flores.


Tiempo, llévate
este amor

(Zamba de Mario Esteban)

Otra vez hacia las penas,
solo mi canto se va.
Atrás dos pañuelos quedan
No los pudimos entrelazar.

El latido de un legüero
Sangre a las coplas les da
Esas coplas en que muero
Porque conmigo no has de bailar.

Tiempo que te llevas la canción
Deja esta zamba en donde sueles olvidar
Atadita con los dos pañuelos
Y que no ya no pueda regresar
Tiempo llévate este amor
El que se desangra en mi cantar.

Urpillita que en tus manos
Fue tu pañuelo al bailar
Con el viento se fue volando
Lejos del mío ay viditay.

Me acompaña una guitarra
Rama de mi corazón
Las tristezas de mi alma
Van floreciendo en su diapasón.

Verte para ser
(Aire de Zamba de Mario Esteban)

Fría luz del sur,
tenue, tibio sol
y tu aire en el aire.
Iba con el río
tiempo murmurando
y tu flor en la flor
lo iba callando.

Fría luz del sol
tenue, tibio sur
y tu beso en mi beso.
Sigue sin cesar
su transcrurso el día,
más tu flor en la flor
lo distraía.

¿Dónde dejé tu amor?
¿Dónde están tu silencio y tu voz?
Prado que solo fue:
Floreció, sin embargo no es.
Y se quedó esperando
verte para ser.

Verde, blanco, azul.
Lago, hielo y mar.
Y tu agua en el agua.
La brisa y el viento
que te acariciaban
de celos a mi piel
envenenaban.

Piedra, iodo y sal,
arena y raíz
y tu forma en las formas.
Nácar en la arena
ibas encontrando.
(Él, para embellecer
te iba buscando)

¿Dónde dejé tu amor?
¿Dónde están tu silencio y tu voz?
Prado que solo fue:
Floreció, sin embargo no es.
Y se quedó esperando
verte para ser.

A mi pueblo en la piel
(Carnavalito de Mario Esteban)

No me iré
sin llevarme de aquí una estrella
si otros cielos tendré, lloraré con ella,
lloraré al recordar a la flor más bella.

No me iré
sin llevar tras de mi el camino
Pues no habrá junto a él soledad ni olvido,
Y por él volveré otra vez contigo.

Ya me voy,
ya me voy de Jujuy , viditay.
Llevo sol,
el recuerdo de aquel carnaval.
unas gotas de lluvia,
brisa de atardecer,
una flor de cardón
y a mi pueblo en la piel.

No me iré
sin mirar otra vez mi cielo,
Y en su azul proyectar todo lo que anhelo
Sobre el valle su luz queda en mi recuerdo.

No me iré
sin cruzar otra vez el río
desde el puente encontrar todo el colorido
que los cerros me dan y que irán conmigo.


La cueca sin letra
(Cueca Cuyana de Mario Esteban)

Voy a escribir los versos
de esta cuequita.
Y estoy perdiendo el tiempo
Ya se me va la primerita.

Recordaré Uspallata
Y Potrerilllos.
(Será más adelante
porque ya viene el estribillo)

Pasan estrofas, pasa la vida
y como en un suspirar
la cueca que canto se va, se va.
Implacable llegará el acorde final.


No quiero hacer mis coplas
Muy complicadas (Bis)
Tan prevenido, encuentro
que ya pasó y no dije nada.

Puedo hablar de Mendoza,
del sol y el vino.
(Sin haber comenzado
llegué al final de este camino)

Pasan estrofas, pasa la vida
y como en un suspirar
la cueca que canto se va, se va.
Implacable llegará el acorde final.



Vamos huaynito
(Huayno de Mario Esteban)

Cuenco de arcilla lleno de arena.
Copla sin alma, ramo de penas.
Lágrimas de flores sin color.
Fruto gris que niega semillas al viento.

De los rosales, tan solo espinas.
Y de las noches triste neblina.
Luna sin poema ni canción.
Ciego sol que esconde su abrigo y su calor.

Canto así, pinto así al corazón
del que ha cercado nuestra tierra,
del que se adueñó del pan,
hombre y pan, niño y pan, trigo cautivo.


Guitarra herida de sordo olvido.
Pincel sin vida, reseco y frío.
Cientos de palabras sin razón.
Cientos de razones en falsas palabras.

Canto así, pinto así al corazón
del que ha cercado nuestra tierra,
del que se adueñó del pan,
hombre y pan, niño y pan, trigo cautivo.


Vamos huaynito, sobre los cercos,
sembrando la voz en la tierra del tiempo.
Vamos huaynito, nos lleva el viento,
poema y canción, sueños de un trigo nuevo.